De meeples, minas y mayorías

Van cayendo algunas partidillas. Pocas, pero algunas son. E incluyen algún estreno. Veámoslo...


El estreno de los últimos días ha sido Meeple War (3 jugadores). Es un juego de control de áreas y exploración que imita en algunos aspectos a los juegos de civilizaciones. Podría ser visto como un "civis" ultra ultra light.
Meeple War es una carrera, gana el 1er jugador que consigue 6 puntos de victoria. Los puntos se consiguen controlando algunos lugares estratégicos del mapa, y asediando -con éxito- construcciones rivales.
Que el asedio sea una forma tan directa de lograr puntos le da al juego mucha interacción. De principio a fin. Es de lo mejorcito del juego, sabes que toñas van a haber sí o sí, y durante toda la partida.
Y la exploración está bien llevada. Lo típico; como en todos los juegos hay un factor azar aquí. Igual robas loseta y te toca una jugosa muy cerca, y otro jugador al explorar se encuentra tierras baldías. 
Cada jugador parte desde el principio de un tablerillo personal. En dicho tablerillo los jugadores pueden construir diferentes edificios con finalidades muy distintas (factoría, herrería, universidad, academia de pilotos, etc). Qué edificios escogan será crucial para la estrategia de cada jugador, pues cada edificio dota de unas habilidades al jugador.
El nivel de componentes es muy agradable, y en general el juego me gustó, sin apasionarme. ¿Posibles pegas? igual peca de repetitivo.
El manual te ofrece un modo de juego en el que los jugadores ya empiezan con algunos edificios ya construídos, y claro, esto acelera la partida, ya que los primeros turnos son de construcción de tu chiringuito.


Buena partida a Genial (3 jugadores) después de un largo tiempo sin jugarlo, y mientras lo jugaba venía a recordar lo mucho que me gusta. Genial es un juego abstracto de los que no ocultan que lo son. Al poco que mires el tablero te das cuenta. Intentas llevar pa´lante 6 registros de puntuación, y llevarlos todos decentemente, pues al final de la partida los puntos que tendrás son los de aquél registro que peor llevases.
Este sistema es la genialidad que vertebra el juego. Además, hay unos bloqueos tremendos entre los jugadores, en pos de tapar aquellos registros con los que un jugador pueda lucrarse.
Poco más que decir. Genial es ya todo un viejo conocido del también conocido Reiner Knizia. Es uno de sus abstractos de rango familiar que puede encajar bien en muchos tipos de sesiones lúdicas.
Ponerle pegas? el azar está ahí. Hay partidas en las que te vienen algunas fichas con las que dices "no puedo ganar/remontar esto ni de coña". Pero bueno, hay una regla para paliar la mala pata (sí, a veces nisiquiera dicha regla es suficiente).
De todos modos, es un juego de 30-35 min. En los juegos de esta duración servidor tolera que haya generosas dosis de azar. Es lógico que la haya. Y siempre te puedes desquitar de la mala suerte echándote otra partida (o lloriquear durante el resto de la sesión por tu mala suerte. ¿Quién no lo ha hecho? xD)


5 partidas le han caído a Big Five (a 3 y 4 jugadores) en estos días. Otro viejo conocido en este blog, ya que adoro este pequeño gran juego de cartas.
Para quien no lo conozca aún... ¿de qué va Big Five? lo primero es mencionar al juego al que es tremendamente parecido: Qwirkle. De hecho, se podría decir que Big Five es un Qwirkle de cartas.
En BF los jugadores tratan de hacer grupos de 5 cartas, y estos grupos han de tener una coincidencia: mismo animal (de 5 que hay) con diferente fondo, o diferente animal con mismo fondo (de 5 que hay tb).
A medida que vas soltando cartas de tu mano y vas "ampliando grupos" vas ganando bonos, que son básicamente soltar cartas (de tu mano o del mazo que tiene cada jugador). El jugador que antes se quede sin cartas gana la partida.
Amenísimo. Muy rápido. Jugarlo es realizar un puzzle visual en el que un pequeño detalle te puede hacer marcar diferencias.
¿Las diferencias con Qwirkle? en éste los grupos que has de formar son de 6 piezas, y no 5. Y Qwirkle se decanta en su estilo gráfico por formas geométricas, que en mi opinion lían más. Aunque el gran punto de diferencia es la puntuación. Qwirkle va de hacer puntos. Te tiras toda la partida anotando con papel y boli los puntos que haces. En BF no hace falta anotar nada. Cuando combas cartas lo que haces es poder descartarte de cartas que te quedaran en la mano o en tu mazo personal. Así que la cuenta en general es más fácil de llevar.
Así que en general BF me parece una gran simplificación de Qwirkle. Lo que éste debiera haber sido. Además, más cómodo y práctico imposible (BF tiene la típica cajita rectangular chiquitina que tienen tantos fillers).
La pega? bueno, es muy muy light. Y entiendo por supuesto que haya quienes prefieren Qwirkle. La otra pega es que Big Five está descatalogado. Muy difícil de conseguir. Ojalá lo reediten, porque es uno de esos juegos que me encanta para regalar (a mí me costó 6'5 euros, pero a 10 euros seguiría estando genial).


Partidita a Boomtown (4 jugadores) , que no lo jugaba desde... 2013, casi ná!
Boomtown es un juego de mi queridísima editorial Face2Face. Sus autores son "los Brunos"; Faidutti y Cathala.
¿De qué va? en este juego somos inversores en el salvaje oeste. Los jugadores vamos adquiriendo concesiones mineras, de las que esperamos sacar toda la tajada posible...... bah, tema pegado una vez más.
El juego es una muy buena (en mi opinión clarostá) mezcla de subastas, set-collection y tirada de producción "a lo Catán" o "a lo Machi Koro".
Es decir, los jugadores acumulamos propiedades (minas casi siempre) que están ligadas a un número. Al principio de cada turno hay una subasta por estas propiedades. Y despues de la subasta se tiran 2 dados (de 6 caras) y los edificios que coincidan con el nº que ha salido producen. Ya sabéis, este nº puede ir entre el 2 y el 12.
Las minas pueden pertenecer a 5 colores diferentes, y si acumulas varias puedes erigirte en alcalde (beneficios al puntuar al final de la partida), y también hay cartas que representan otros edificios (como el manido Saloon) o eventos especiales (asaltos a diligencias por ejemplo).
Boomtown me parece un pequeño gran juego. Se juega en 30-35 minutos, admite 5 jugadores, y tiene una alta interacción. Tanto en la subasta como en la lucha por controlar más edificios de X tipo que los rivales. Y después están los efectos locos de cartas, que le dan un puntito temático y unas risas adicionales.
Jugándolo recuerda bastante (por lo de la tirada de producción mediante dados) a Machi Koro, aunque me gusta infinitamente más que éste. Además, Boomtown es un juego bastante anterior, del año 2004 exactamente. Y creo que ha pasado muy desapercibido. Lo entiendo en este caso: sus autores no tienen la fama de otros, su editorial desapareció (y qué lástima, porque qué grandes juegos sacó!), y encima el juego tiene algo de dependencia en el texto de unas pocas cartas.
No me extraña que en algunas webs alemanas este juego se haya estado vendiendo a 5 euros (no sé si aún está). A mi por ese precio me parece una joya. Boomtown no será un juego TOP en ninguna ludoteca, pero puede triunfar como la cocacola en (casi) cualquier sesión, y conseguir tantas risas y piques como el que más.

Ah, y si os animáis a pillarlo me pedís el archivo Word que me hice para las cartas. Está listo para imprimir (lo suyo es en papel-pegatina) y pegar en las cartas.
Corto ya el rollo, a ver si le hago una reseñita.


Jugar a Carcassonne (4 jugadores) siempre es un placer. Soy también de los que opinan que este juego es el mejor dentro de la tríada para iniciar en la que lo enmarcan, y a día de hoy no me canso de él. Ofrece suficiente para que siempre me quiera echar una partidita. Adoro el mapa que se crea en cada partida, y adoro la confrontación que se da en las mejores ciudades.
Encima está el hecho de que gracias a sus expansiones puedes siempre jugar de diversas maneras, con pequeñas modificaciones, o qué leches, muy grandes en algunos casos (véase La Torre).
¿Y qué me decís de las granjas? cuánta chicha dan. 30 puntos me hice en esta partida con un granjero que resultó ser crucial.
Por si sentís curiosidad (al ver las losetas de la imagen), decir que tengo el Carcassonne muy expandido. Juego con Posadas y Catedrales, Abadía y Alcalde, La Torre, y Colinas y Ovejas. Aunque de algunas de esas expansiones sólo uso las losetas. Por ejemplo, las de La Torre y La Abadía y el Alcalde me encantan.
Ah, también juego con la mini-expansión El Culto. ¿Me cuelo verdad? xD

Y esto es todo en cuanto a partidas.

Saludos jugones!


2 comentarios:

  • Cristobal S | 6 de mayo de 2016, 10:22

    Meeple war lo quiero probar aunque tiene pinta de que no me vaya a gustar mucho porque las mayorías y la interacción tan directa no suelen gustarme demasiado. Boomtown si creo que puede gustarme algo más y eso que me dijiste que también tenía algo de mayorías en su mecánica a parte de las subastas.
    Se te echó en falta por zona lúdica! lo más guapo a lo que jugué allí fue al incomodos invitados y sinceramente creo que lo disfrutarías y eso que parto de la base de saber que la deducción no es de las mecánicas que más te gusten.

  • Cristian Cano | 6 de mayo de 2016, 23:20

    Big Five es el actual juego preferido de mi hija Carmen, aún no tiene cumplidos los 5 años y lo juega ya perfectamente. Me lo pide casi a diario y lo pasamos pipa jugándolo juntos. Al principio le dejaba un puñado de cartas de ventaja, pero últimamente jugamos con 50 cartas cada uno y llegamos al final igualadísimos. Me parece un juegazo pues lo puede jugar un adulto disfrutándolo y también un niño de corta edad.

    Lo compré por la BGG a una tienda de Holanda cuando mi hija tenía 2 años, 17 pavos me costó, fue una locura pero el tiempo me dió la razón y ahora lo tengo más amortizado que cualquier otro juego.

    Este lo conservaré hasta mi muerte pues ya tiene ganado un hueco en mi corazón. Estas partidas con mi hija no las voy a olvidar jamás.

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