2º Concurso Interblogs: Tikal

El blog The Black Meeple propone como mejor descubrimiento 2011: Tikal

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Esto es lo mejor que puede resumir mi opinión de Tikal.

¿Por qué?

Bien, ya lo expliqué en esta reseña, pero voy a intentar resumirlo:

  • Porque es precioso. Los componentes son acojonantes. El tablero es tan bonito... a medida que se va desvelando el tablero el verde se va volviendo más bonito.
  • Porque es un juego con muchísima chicha. Te hace sudar.
  • Porque es (fue) original. En su momento innovó con el sistema de los puntos de movimiento.
  • Coño, porque es un CLÁ-SI-CO de los que no pueden faltar en una gran ludoteca.

Amigos jugones, votad a Tikal como mejor descubrimiento lúdico de 2011, se lo merece.

A mí me ha enamorado.


I love you, Kramer.


Sr. Ficha Negra - The Black Meeple

Veteranía en juego

Hace unas cuantas noches nos reunimos en mi casa para echar unas partidillas. Sin proponérnoslo desde primera hora, sucedio que todo cuanto vio mesa a lo largo de la noche fue de autores con cierta veteranía, lo que me dio la idea para titular esta entrada.

Empezamos la noche con un Génesis, de Reiner Knizia.

Hacía tiempo que este juego me llamaba la atención, pero desde septiembre aproximadamente, mes en el que me leí las reglas de este juego, intensifiqué la búsqueda de información, y a poco más que leí supe que debía estar en mi ludoteca.
Génesis me parece otra joyita de Reiner Knizia, infravalorada, seguramente por lo desapercibido que ha pasado este juego, y no le culpo. Knizia tiene juegos mucho más resultones. Génesis no es precisamente un juego bonito, que entre por los ojos, pero una vez te pones descubres un juegazo con muchísima miga, una interacción entre jugadores total, y es que la pugna por las prehistóricas mayorías no dará tregua.
En resumen, que me tiene enamorao. Con 3 partidas que le llevo se acerca en mi top-knizia a Samurai (mi 3er knizia favorito); con eso lo digo tó.

Fijaos qué final más apurado. Con dos jugadores empatando en 1er puesto con 33 ptos, seguidos de cerquísima por mí con 30 puntos.

Seguramente le haga una reseñita en breve, a ver si le damos algo de fama al pobrecillo...

El siguiente juego en ver mesa fue el Can´t Stop!

Este juegazo de Sid Sackson, del año 80 (el decano de mi ludoteca), fue uno de los más gratos descubrimientos del Festival Internacional de Córdoba 2011 (como podéis ver aquí). El juego es lo más primario del mundo. Básicamente un pique contigo mismo, con tu suerte, intentando sacarle más beneficio a los dados en cada tirada, pero ojo, si te pasas de ambicioso lo puedes perder todo! para descojone absoluto de tus rivales.
El jugón D0NK1J0T3 utilizó en sus comentarios en la bgg unas palabras que en mi opinión mejor no pueden definir al juego: Can´t Stop es la perfección hecha en dados. Este juego es uno de los poquísimos juegos que debería comprar todo el mundo.

Que por cierto, en la partida de la otra noche, menuda paliza nos metio el jugador verde :o


Y para terminar la noche... ¿qué otro autor veterano podíamos homenajear jugando a uno de sus juegos? Pos al amigo Klaus Teuber, y además demostrándonos que este hombre no es sólo Catán, ya que el juego que vio mesa fue Domaine.

Domaine fue el juego que más captó mi atención cuando tiempo atrás estuve investigando la obra del sr. Teuber. He de decir que los preciosos componentes del juego me dieron el siguiente empujoncito para hacerme con él. La lectura de reglas fue después, y como lo que leí me encantó pos a la saca!!
Domaine es una edición moderna de Lowenherz, juego de 1997, época del señor Teuber en la que imagino que pariría cosas decentes, ya que si estaba inspirado creando fenómenos como el Catán, ¿por qué no otros diseños suyos coetáneos podrían tener igual calidad? Quiero pensar que sí, y que Catán y su auge eclipsó juegos como éste. Y es que no nos engañemos, tanto Lowenherz como Domaine tienen un buenísimo puesto en la bgg. Y si ya sabemos que a veces esto no es fiable, en este caso no es así.
Sé que "Lowen" y Domaine comparten la esencia del sistema de juego, pero Domaine tiene unas poquillas reglas que agilizan más la mecánica. El juego tiene el típico tema medieval con caballeros pugnando por tener mejores y más amplios dominios. Uso reiterado del Loctite. Aun así, los componentes tan cucos ayudan a meterte el tema la verdad.

Domaine tiene más miga de la que puede parecer al principio, y es un juego en el que en la primera partida puede que no tengas ni pajolera idea de cómo hacerte tu dominio. La prueba de ello es que en la partida gané estrepitosamente, llegando a los 30 puntos necesarios (a 4 jugadores), mientras el jugador azul aún estaba con 3 puntos! vamos, es que ni le dio tiempo a enterarse cómo iba el asunto.

Tiene unas reglas muy simples, pero tienes que saber muy bien a qué vas a ir, o te puedes quedar a remolque de los jugadores más pujantes. Por eso mismo, no es un juego que le recomiende a cualquiera.

Aun teniendo esto en cuenta, Domaine es otro juego descubierto este año que me ha encantao. Le llevo 4 partidas y deseando estoy jugarlo de nuevo. Otro al que le haré una reseñita cuando el tiempo permita.


Y eso fue todo en la noche. Buen vicio, y dejando ganas de más. Un saludo!

Corría Julio de 1994. Miguel Induráin sentenciaba su cuarto Tour de Francia consecutivo en las empinadas rampas del Hautacam. Mientras, en todos los parques de España miles de niños pintaban los maillots de sus ciclistas favoritos en chapas de Coca-cola™ y preparaban circuitos arrastrando las zapatillas sobre la arena.

Por aquellas mismas fechas, jóvenes algo más mayores se encerraban en sus cuartos a vivir las aventuras de un pintoresco grupo formado por un bárbaro, un enano, un elfo y un mago. Nuestros héroes trataban de acabar con el malvado Lord Brujo dejando por el camino incontables enemigos como esqueletos, orcos o fimires.
El blog Punto de Victoria propone como su mejor descubrimiento del año: Catacombs, de Ryan Amos, Marc Kelsey y Aron West.


¿Cómo? ¿Cataqué?

¡Catacombs! Sé que probablemente ni siquiera hayáis oído hablar de este juego y que en este momento muchos estaréis mirando en la BGG qué narices es eso del Catacombs. Pues puedo deciros que se trata de un juego que mezcla las dos experiencias previas que os he relatado.

Catacombs es un Dungeon Crawler pero que en lugar de jugarse con millones de dados, contadores y figuritas utiliza la habilidad y la imaginación de los jugadores para desarrollar el juego. Podemos decir que es una mezcla entre un juego de chapas y un juego de mazmorras, un Herocole o un Croniquest para entendernos. En Catacombs los héroes y los villanos están representados por discos de madera y los jugadores deben golpear sus fichas y hacer que estas golpeen a sus enemigos para infligirles heridas. Los héroes por tanto deben avanzar por la mazmorra destrozando a los patéticos esbirros del malvado villano, quien les espera en la sala final donde se librará un épico combate entre el bien y el mal… ¡Y todo con las mismas reglas que las chapas!

A todo esto hay que añadirle objetos mágicos, hechizos, mercaderes, curanderos, demonios, arañas gigantes y todo aquello que hace que lo que podría haber sido una tarde tranquila se convierta en una aventura legendaria.

Este juego es de 2010 aunque yo lo he descubierto este año. El juego es realmente simple y la grandeza del mismo está justo ahí. Han conseguido dar una ambientación y una profundidad increíble con la mecánica más básica que puede haber en un juego de mesa como es golpear una ficha. Es realmente fácil de jugar y de explicar, tanto es así que es un juego en el que puedes llegar a ver a tu abuela conjurar una bola de fuego para incinerar un minotaruo escondido tras una columna.

Siendo realistas sé que Catacombs no va a salir elegido descubrimiento del año. Los juegos que presentan mis compañeros son realmente buenos. Sólo os pediría, y con ello me quedaría satisfecho, que dieseis una oportunidad a este tipo de juegos como Catacombs, Pitchcar o Ascending Empires, en los que haciendo poco más que golpear una fichita os sentiréis de nuevo como aquellos niños que enfilaban la recta de meta de la montaña más alta del Tour de Francia.



Raik - Punto de Victoria
Decidirse por un sólo juego para proponer en los Interblogs es una tarea complicada, sobre todo un año en el que he descubierto cosas como Space Alert o Ascending Empires. Sin embargo, al final me he decantado por un clásico, aunque también novedad gracias a la edición en español. Así, Lex Friki Malacitana propone como mejor descubrimiento del año...

¿Y por qué República de Roma y no otro?

Difícil pregunta, pero resumiéndolo en pocas palabras, podemos decir que hay juegos buenos y malos... y luego hay juegos que, como República de Roma, transmiten cosas.

Si me conocéis un poco sabéis de sobra que soy un gran fan de los eurogames duros como Caylus, Puerto Rico, Cuba... Sin embargo, cuando juegas a cualquiera de estos, no dejas de estar haciendo un puzzle, intentando optimizar tus recursos y conseguir más puntos que el resto de jugadores... nada nuevo bajo el Sol.

Cuando juegas a República de Roma, realmente vives la partida: saltas de alegría cuando las cosas van bien, rezas cuando alguien mete la mano en la bolsa de la muerte, odias a Aníbal, odias los dados, odias los vetos y te odias a ti mismo por haberte dejado engañar por algún perro de provincias que ha sido más inteligente que tú sólo un segundo...

Es imposible jugar a República de Roma sin sentir todas estas cosas. Cuando te juegas el bienestar de la República hay que jugar con las regla, claro, pero sobre todo hay que jugar con las personas. Hay que jugar con la psicología para tener contento a todo el mundo, para no buscarte enemigos antes de tiempo, y para no parecer una amenaza para nadie. Porque los perros cuando se sienten amenazados... República de Roma es un juego de política, de ceder y aguantar, de tirar el anzuelo y esperar a que vengan los peces, de soltar la cuerda para tirar con más fuerza cuando nadie se lo espera. Es imposible jugar a República de Roma sin conspirar y hacer alianzas que se rompen al turno siguiente. Como César y Pompeyo; como Augusto y Antonio.

Y al final... ¿qué más da el final comparado con una experiencia de juego como esta? Ganar siempre está bien, pero no se juega a República de Roma para ganar, sino para disfrutar el juego. Por eso cuando Fortuna se conjura contra ti y el número de tu senador sale de la bolsa, maldices a Júpiter, Marte y todos los dioses habidos y por haber, pero sigues disfrutando de la partida, esperando a que Némesis caiga sobre los senadores enemigos. Y mientras esperas, el tiempo sigue corriendo, sesión del senado tras sesión del senado, y las 4 horas de partida vuelan sin que nadie se de cuenta.

Muchos dirán que todo esto que digo es algo que pasa en todos los juegos temáticos, pero República de Roma tiene algo especial. He jugado a Arkham Horror, Last Night on Earth, Battlestar Galáctica y otros muchos juegos temáticos de renombre, pero República de Roma ha sido el único capaz de tener a 6 personas de pie alrededor de la mesa discutiendo como si les fuera la vida en ello; el único capaz de provocar abrazos entre los jugadores cuando una conspiración ha tenido éxito; el único capaz de hacernos discutir durante días sobre lo que hubiera pasado si...

Por todo esto, el único juego que merece ganar el Interblogs de este año, es República de Roma.



Lethan - Lex Friki Malacitana

2º Concurso INTERBLOGS

Se acerca el final del año, y con él las Navidades, los regalos y las recopilaciones de "lo mejor del año".

Tras su exitosa primera edición, vuelve el CONCURSO INTERBLOGS, aunque esta vez la familia de blogs hermanados ha aumentado hasta ocho. Así, Discutir Jugando, Eight is Beauty, Lex Friki Malacitana, Ludopáticos, No me canso de Jugar, Punto de Victoria, Tableronne y The Black Meeple os proponemos nuevamente un concurso en el que los lectores podáis elegir el mejor juego descubierto en 2011.


Cada uno de los blogs organizadores propondrá el juego que, con independencia de su año de publicación, haya jugado por primera vez en 2011 y crea merecedor de ganar este segundo Juego del año Interblogs, explicando brevemente sus motivos para dicha elección. Los candidatos se irán publicando entre el 12 y el 23 de diciembre de forma simultánea en todos los blogs organizadores.

Del 23 de diciembre al 7 de enero, los lectores podréis votar por tres de los ocho juegos (otorgándoles 3, 2 y 1 punto, respectivamente) a través de un cuestionario que se habilitará en los blogs participantes (bastará con rellenar el formulario en uno de ellos). El juego con más votos acumulados será nombrado como "Mejor descubrimiento del 2011".

Y os estaréis preguntando ¿y que ganamos nosotros por participar? Fácil: entre todos aquellos que enviéis vuestras votaciones se sortearán los magníficos regalos que aportan nuestros patrocinadores:



Desde aquí queremos agradecerles su apoyo y colaboración, ya que sin ellos no sería posible realizar este concurso.

El sábado 14 de enero se publicará tanto el juego ganador del concurso como el resultado del sorteo y los premios correspondientes a cada uno de los afortunados.



GONZAGA, la reseña

Gonzaga ha sido uno de los últimos juegos en entrar en mi ludoteca, pero el primero que va a ser reseñeado en el blog, y es que virtudes no le faltan.

Este juego se publicó en 2009, y pasó muy desapercibido (ahora mismo está el 1128 en bgg). Su autor es Guglielmo Duccoli (muy conocido en su pueblo). Gonzaga es un juego para 2-4 jugadores, de 45-60 minutos de duración. En él se supone que controlamos a familias aristócratas en pugna por tener una mayor influencia en la Europa medieval-moderna. Lo de siempre, uso intensivo de pegamento Loctite para el tema.

Al abrir la caja nos encontramos con una de las grandes obviedades del juego, y es que el jodío es muy bonito. Un bellezón en cuanto a componentes. De hecho supongo que a los que lo hemos seguío desde su lanzamiento lo que nos engatusó fue su estética.


Un festival de colorines digno de cualquier producción Disney. El tablero es bastante grandote y colorido, 110 cartas muy bien ilustradas, como veréis en esta reseña, unos cuantos tokens de cartón, y por supuesto las carismáticas fichas hexagonales representando feudos, y con los que haremos un poco de tetris a la hora de colocarlos.

En el tablero de juego se representa Europa occidental. Cada uno de los países tiene puertos (puntos azules) y ciudades (puntos blancos). Además también hay 6 mares, que bañan a 2/3 países cada uno.

¿El objetivo del juego? Pues tratar de colocar nuestros feudos (las fichitas hexagonales) de manera que abarquen más ciudades/puertos, ya que así nos darán puntos y de paso joderemos y mucho a los rivales.

¿Y cómo haremos esto de ir extentiéndonos? Pues con cartas, muuuuchas cartas.

Decir que antes del inicio del juego, hay que configurar la partida. Gonzaga viene con "escenarios preparados" para darle como algo de más temilla al juego. Estos escenarios básicamente lo que hacen es dividirte el mapa de europa en 2; regiones prósperas y regiones pobres. Según el nº de jugadores, habrá más de unas u otras. Véase aquí un ejemplo de 3 escenarios:

Una vez elegido escenario, cada jugador recibe 1 carta objetivo de entre las 16 que hay (véase imagen siguiente). En cada carta, hay 6 ciudades marcadas que el jugador deberá cubrir con sus feudos. Y ojo a la primera jodienda; habrá que ocupar ciudades que estén en regiones pobres, que nos darán muy pocos puntos.

Por esta mecánica, si tuviese que asemejar este juego con alguno, sería sin duda con el Ticket to Ride (aunque salvando las distancias). Y es que en Gonzaga tienes que cubrir ciudades, aunque no tienes por qué hacerlo con un tramo seguido. Depende de cuántas ciudades de las 6 hayas cubierto, te llevarás más o menos puntos.

El turno a turno. Gonzaga es un juego de acción simultánea. Todos los jugadores deciden en secreto sus acciones, y cuando lo tienen listo, las van ejecutando, pero el orden lo es todo! ya que otro se te puede anticipar si suelta x carta y te wañea de lo lindo! Veámoslo con más detalle.

Cada jugador tiene frente a sí un tablerillo individual en el que ejecutar sus cartas. Al inicio de cada turno, cada jugador voltea una carta de feudo. Esta carta le dice qué feudo será el que puede colocar en dicho turno. Aquí está el factor azar, puede que a otros jugadores les toque un feudo más molón que el tuyo, o viceversa :P

Acto seguido, es hora de planear las acciones. Para ello, los jugadores deberán elegir 2 cartas de su mano. En la misma, los jugadores tendrán Cartas de Lugar, y Cartas de Acción.

Con las cartas de lugar, los jugadores elegirán dónde colocar su feudo, y con las de acción el cómo colocarlo. Estas cartas de acción son las que dirigen el cotarro, ya que además de decirte si tu feudo puede pisar una ciudad o un puerto, o ambas, también determinarán quién empieza a colocar antes su feudo. Y como imaginaréis, hay multitud de combinaciones y posibilidades.

El aspecto que debe tener tu tablerillo en plena partida, tras haber escogido cartas para el presente turno debiera ser éste:

¿La chicha del juego? Pues más de la que imaginaba al principio. Te tienes que pensar muy mucho qué cartas soltar cada turno, ya que los rivales te pueden pisar las ciudades que quieres. Cuando colocas tu feudo en el mapa, lo puedes hacer de manera que ocupe más de 1 ciudad/puerto, y claro, es fácil intuir que muy posiblemente le estés cubriendo a alguien la ciudad que quiere.
El orden de resolución es vital, y hay muchas triquiñuelas. La carta del Favor Real te permite jugar en primer lugar, pero a costa de deshacerte de 1 anillo. ¿Que qué son estos anillos? fijaos en la base del tablerillo de la anterior foto. Cada jugador tiene 6 anillos, para poder establecer matrimonios. Traduciendo: es una manera en el juego de ocupar una ciudad que ya pertenece a otro jugador. Saber usar estos anillos es importantísimo.

Y hay más cositas que se dejan en el tintero. Los jugadores pueden ganar jugosos puntos si forman alguna Liga Marítima. Usease, controlar al menos 3 puertos de un mismo mar.
Otra regla que da complejidad es que las cartas que usaste en el turno anterior se quedan en la zona intermedia del tablerillo individual, y las recuperas al final del siguiente turno. Es decir, que no puedes usar 2 veces seguidas las mismas cartas. Con esto, ojito a qué cartas han jugado tus rivales, te puede decir mucho sobre qué objetivo persiguen.

Cuando en el juego sólo quedan 3 ciudades/puertos sin cubrir (de las regiones prósperas) se juega un último turno. Tras él, los jugadores revelan sus cartas objetivo y ganan los puntos según cuántas ciudades hayan conseguido. Y como bonus, el jugador que tenga más feudos consecutivos rozándose se lleva 15 puntacos (véis? otro elemento idéntico a Ticket to Ride).

Y eso es todo, contado clarostá por encimilla. Gonzaga es un juego que me ha sorprendido gratamente. Esperaba un rollo familiar, ser de estos con los que no te estrujas el cerebro, y cuán lejos de la realidad. No llega ni de coña a tintes de juego denso, pero tiene agobios y wañas de alto nivel, ya que la interacción entre jugadores es directísima. Y todo aderezado con unos componentes espectaculares, de esos con los que un juego luce desplegado en la mesa.
Tras el tiempo que llevaba detrás de este jueguecillo, he quedado muy satisfecho con la adquisición (matizo que me costó 24 euros de 2ª mano en lugar de los 37 que suele valer nuevo). No es desde luego un juego que vaya a ocupar un lugar top entre mis favoritos, pero no está por debajo del nivel de otros que también me gustan mucho.

Dadle una oportunidad si lo tenéis a tiro, que la merece. Un saludo jugones!

Qué cuco el castillito!

Lo que Noviembre se llevó...

Cada vez que empieza un nuevo mes (y qué mes con los jodíos gastos que se avecinan!) le pego un repasillo a lo que he jugado en el mes anterior, y en concreto a los juegos nuevos que he probao (sean novedades en el panorama lúdico actual o no).
Todo ello gracias a la lista-registro jueguil que he ido elaborando fielmente durante todo el 2011. Fue un propósito del pasado añonuevo que creía que no cumpliría, pero leches, sólo queda un mes de año y hasta ahora he cumplido. Aunque esto es irme por las ramas, ya haré interpretaciones-conclusiones a finales de diciembre.

Al grano, en noviembre he podido probar (ordenados sin orden de preferencia)...


Colosseum : Un juego bastante curioso. Desplegado en mesa, es de los más bonitos que he tenío delante. Madre mía que peshá de cartoncitos, fichas, figurillas. Qué orgía de colores! Quiero pensar que Kramer diseñó este juego en sus ratillos de siesta, porque con lo que admiro a este autor, este juego me pareció de lo más normalito. No es malo, y entiendo que para algunos sea un gran juego. Para mí demasiado largo para lo que ofrece, con lo dura que es la competencia!




Carrera de Tortugas: Peaaaaaso descubrimiento! Juego tontuno donde los haya. Una loca carrera de 5 tortugas, cada jugador con una al frente, pero con las identidades ocultas, y un sistema de arrastrar a las tortugas rivales sí o sí que le da un toque divertidísimo. Esperaba una chufa de este juego, y de nuevo me demuestra que en la sencillez está la elegancia. Para mí es que cuando un juego reúne conceptos como identidades ocultas+knizia+25 min+5 jugadores+11 euros... sólo tiene un veredicto posible; que viene en camino, jajaja.



Mr. Jack Pocket: Soy un ferviente fan de Mr. Jack el juego de tablero. Forma parte de mi ludoteca, incluso con su expansión. Pues bien, hace días pude catar la versión pocket. Había oído de todo, que me gustaría, que gustándome el de tablero éste me sabría a poco... Admito que yo esperaba que me gustase, pero no demasiao. Resultado: sorpresón! Me ha parecido un gran juego para 2 jugadores. Y no le tiene nada que envidiar al de tablero. De hecho me dejó realmente impresionado cómo han conseguido el mismo sabor de persecución de Jack pero con otra mecánica, que a ratos tiene similitudes con la versión de tablero, y a otros no tiene nada que ver. Joyita, y además que es totalmente cierto que lo juegas en 15 min.


CIA (o mejor dicho, Heimlich & Co) : Éste si es un pedazo de Kramer. Un filler perfecto. Decir que realmente lo probé en Córdoba en octubre, y ya allí me enamoró lo suficiente como para acabar haciéndome con él, pero ha sido en noviembre cuando lo he jugado con una variante deductiva que le añade más chicha. Un juego que admite hasta 7 jugadores, lo ventilas en 35-40 min, lo explicas en dos, y te ríes una barbaridad. Joyita del año 84. Este tipo de juegos es de los que me hacen investigar más los juegos antiguos que los modernos.


Gonzaga: Un juego más que interesante. Pensaba que iba a ser bastante ligero, y cuán lejos de la realidad. Mecánica de acciones simultáneas, pero engañosas, ya que los jugadores las van resolviendo en orden según que cartas hayan soltado, y todo ello mirando qué van haciendo los otros en el tablero. Varios frentes por los que extenderte, combinado con unos componentes preciosos. Sin duda no es un juegazo, pero como se suele decir, no desmerece en absoluto frente a otros que gozan de más fama. Dentro de poco le hago reseñita, y contaré con más detalle sobre sus virtudes y defectos.



No, gracias! : Nunca había jugado a este famoso filler. Y mira que teniendo hace muchísimo tiempo el Toma6, con el que puedes jugar también a No, gracias, tiene casi delito la cosa. Pues bien, hace poco tuve a tiro esta edición alemana del juego por 6 euritos, y ya era cuestión catarlo sí o sí. El resultado fue absoluto triunfo. Es un gran filler, que juegas en 15 minutos, con muchas risas, piques y refunfuños. Idóneo para abrir una sesión jueguil antes del vicio duro, o para cerrarla.
Un dato curioso: en la versión española te dice que sólo puedes jugar hasta 5, pero en la alemana te dice, y realmente es así, que puedes jugar hasta a 7. Ya sólo por esto me gusta más :D


Catán Cartas (2-4 jugadores): Y la cosa va de cartas! grandes ganas le tenía a esta nueva versión catanera. Soy un defensor del Colonos de Catán. Le debo mucho a ese juego, pero admito que es un juego que queda algo desfasado cuando tienes más rodaje en el mundillo lúdico. Decían que esta versión de cartas recogía la esencia del de tablero en menos tiempo y con menos azar. Y la verdad es que así me ha parecido. No tiene dados, en lugar de ello introduce un comercio en el cual intercambias cartas con un mercado común o con otros jugadores a la fuerza. Curioso, muy curioso, y a la vez dinámico. Turnos muy rápidos, con el mismo sabor de ir construyéndote pueblos, ciudades y carreteras. Lo despachas en 45 min o menos, con unas bellísimas ilustraciones de Michael Menzel, portable, y barato baratísimo. Muy correcto en su conjunto.


Y esto fue noviembre en cuanto a catas. ¿Habéis probado estos jueguecillos? ¿Qué os parecieron?

Un saludo jugones!